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4 de marzo de 2018

PEQUEÑA FILMOTECA : CHURCHILL



CHURCHILL 
Reino Unido 2017
Dirigida por  Jonathan Teplitzky
110 minutos

                Había oído hablar de la magnífica caracterización que Brian Cox  logra en la interpretación  Churchill en la película de Jonathan Teplitzky.  Aunque no lo puedo asegurar, pues he visto una versión doblada, al parecer logra incluso  mimetizar la  voz del viejo político hasta el punto de hacernos creer que estamos oyendo algún histórico  discurso radiofónico de tan ilustre personaje.
                La cinta desde luego no me  ha decepcionado. No se trata de una biografía de  Winston Churchill sino tan solo de la narración de las  48 horas previas al Desembarco en Normandía, pero en tan poco tiempo el personaje queda  perfectamente identificado y no solo por sus sempiternos y nauseabundos puros y su pajarita de topos. El actor imita a la perfección su andar bamboleante, su mirada torva, sus exabruptos o su descontrolado genio.
                Naturalmente, la cinta nos muestra  más allá de las apariencias,  a un hombre debatiéndose con sus demonios personales. Su irrefrenable orgullo,  su indómito afán de protagonismo,  su sentido de responsabilidad y su preocupación por las consecuencias que cualquier  error pudiera  tener sobre su deslumbrante  trayectoria histórica.  De ahí sus dudas, sus miedos y su afán por torcer la voluntad de los que en realidad  están llamados a tomar las decisiones importantes.

                Churchill se ha encontrado con la horma de su zapato y  ante temperamentos tan fuertes como el suyo propio  Churchill, el político, se ve obligado no sin pesar a ceder ante sus oponentes militares, los generales Montgomery  y Eisenhower.
                No es ni una película de acción ni el relato de una de las más conocidas páginas de la Segunda Guerra Mundial,  trata de enfrentamientos y protagonismos,  de obligaciones y temperamentos, pero  tiene sus momentos profundamente humanos que nos dejan atisbar la relación de Winston Churchill con su esposa o su vena mas humana  que se preocupa por  asegurar a su maltratada secretria  de que su novio logró desembarcar en Normandia sin incidentes.
Enn suma, una buena película histórica que nos acerca a la personalidad de una figura  incontestada figura histórica del siglo XX.

9 de octubre de 2015

Lejos del mundanal ruido


LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO
 Director Thomas Vinterberg
119 Minutos,  2015

Llevaba varios minutos viendo la película “Lejos del mundanal ruido” cuando por fin reconocí  en los fotogramas de la pantalla aquella novela  de Thomas Hardy  “Far from the madding crowd”  que tantos comentarios de texto, análisis de personajes, y ambiguas ensoñaciones me costó  durante mis estudios de Literatura Inglesa hace más de cincuenta años.

De repente me sentí transportado a aquellos lejanos años de Dogmersfield College y a la campiña inglesa que me rodeaba, tan parecida a la de la película, y de nuevo volví a saborear la Literatura con mayúscula, aquella que nos presenta personajes complejos y creíbles, pasiones a flor de piel, contrapuntos sorprendentes  y por encima de todo ello la inexorable fuerza del destino.
He disfrutado de la película y no sé muy bien si ello se debe a que como en toda película inglesa, la ambientación,  el vestuario,  los encuadres son perfectos,   o porque  Carey Mulligan encarna  de
manera soberbia aquella Batsheba Everdene  independiente y libre como una gacela que me fascinaba y me hacía soñar.

No ha debido ser fácil para un director rompedor como Thomas Vinterberg  amoldarse a la sobriedad y al clasicismo inglés, pero la cinta no tiene nada que envidiar a su homónima, de los años sesenta protagoniza por Julie Christie y Terence Stamp.  En pocos minutos  la arrolladora, independiente y obstinada personalidad de la protagonista queda  esquematizada frente  a sus predecibles convenientes o apasionados pretendientes. La sensata y razonable Bathsheba se debate entre tres hombres, entre tres opciones pero cede al impulso irracional  y se pierde aún sabiéndolo porque como dice Hardy en la novela  “Es difícil para una mujer definir sus sentimientos en un lenguaje creado principalmente por el hombre para expresar los suyos”   

La novela de  Thomas Hardy, escrita en 1874 es una novela feminista antes incluso de que se acuñara el término  y supuso su primer gran  éxito literario. Hoy,  en prosa o en imágenes su contenido puede parecernos baladí, hemos avanzado mucho desde entonces, pero  bienvenidas sean películas trabajadas con  semejante elenco de personajes, y con la sobria belleza  de la que hace gala Thomas Vinterberg.


28 de enero de 2014

Mi encuentro con Marilou


MI ENCUENTRO CON MARILOU
Francia 2012
Jean Becker
90 minutos

                La verdad es que después de películas como  “Mis tardes con Margueritte” o “La fortuna de vivir” me esperaba  algo más de esta cinta que a pesar de una fotografía impecable y unos actores de primera línea desaprovecha y trivializa un guión que podría haber dado mucho más de sí.

Dos  vidas a punto de quebrarse por motivos bien diferentes se encuentran  en los polos opuestos de su recorrido.  El artista deprimido, que se repite una y otra vez y ya no le saca gusto a nada;  quiere poner un fin definitivo y trágico a su aburrimiento y Marilou, una joven  al inicio de su vida y también desesperada pero  en este caso  porque sus ansias de vivir se enfrentan al  ambiente hostil  de un padrastro que la acosa y de una madre maltratada, que siente celos de su hija y acaba echándola de casa.
Sin saber qué hacer, ni a dónde le llevan sus pasos,   el viejo pintor acaba alquilando una casa al borde del mar y acoge a Marilou hasta que ella misma  decida lo que quiere hacer.  Su relación  es probablemente la parte más verosímil  de la cinta: el pintor  se preocupa por cómo viste la chica , las personas que frecuenta, lo mucho o poco que se maquilla, las horas de regreso a casa;  en otras palabras,  vuelve a retomar su papel de padre gruñón y nunca satisfecho.  La chica lo trata con el desparpajo con el que  se trata a un viejo amigo,  provocando pero sin ir demasiado lejos, tensando la cuerda pero sin romperla.

Hubiera sido quizá el momento de aprovechar los diálogos para plantear cuestiones de mayor calado.  El pintor y  la  permanencia   a través de su obra  incluso después de muerto; la experiencia  y su  transmisión  a los más jóvenes,  la juventud , los conflictos familiares,  la relación de los hijos con  padres impuestos por las circunstancias., etc.    Nada de eso ocurre.  El viejo pintor retoma  gusto a la vida y renueva su pintura, pero los diálogos son superficiales y llenos de lugares comunes como  “Los pobres viejos, en algún momento te cuentan su vida, no se puede evitar…”
Que duda cabe que Patrick Chesnais borda su papel de viejo gruñón. En cuanto a Jeanne Lambert tiene momentos en los que la actuación es  francamente mala o al menos desconcertante como cuando se encuentra con su madre en el hospital, pero  su joven  y cautivadora belleza hace que le perdonemos esos fallos.  
Sin ser  una maravilla, la cinta no es del montón. Me ha gustado y la recomiendo  no a los cinéfilos, pero  si al menos a los que quieren pasar un buen rato y buscan un pretexto para pensar.


26 de febrero de 2013

El ladrón de palabras




Con  una velada alusión a Hemingway  los directores noveles Brian Klugman  y Lee Sternthal llevan a la pantalla una película  hecha de historias que se imbrican entre sí  como muñecas rusas  dando al conjunto una fuerza que podría ser arrebatadora si no fuera porque en algún momento los protagonistas  no acaban de creerse lo que están interpretando.

El ladrón de palabras va de escritores  y su manera de enfrentarse a la verdad, a la propiedad intelectual, al genio y a la vida.  Jeremy Irons interpreta al hombre fracasado que sin embargo, un día siendo joven, vivió en París  una gran pasión tan arrebatadora que casi sin pensárselo la convirtió en manuscrito para una gran novela. 
Bradley Cooper es  el joven ambicioso,  niño de papá que quiere ser escritor. Está casado con una bella mujer   a quien todavía no ha podido demostrar su talento y, circunstancias de la vida,  un día se topa con un manuscrito  que no es suyo pero que le hubiera gustado haber escrito.  La tentación es tan fuerte que no  spuede resistir la tentación de  apoderarse de una historia que no es suya y convertirse así en escritor de éxito  pero también  en alguien atormentado por la culpa, y el remordimiento.
Las historias se entrelazan en tiempo real  a través de un famoso escritor,  autor del libro “El ladrón de palabras”.   Interpretado por Clay Hammond, el escritor Dennis Quaid enlace las dos historias anteriores pero en  mi opinión  no aprovecha suficientemente el dramatismo y la  tensión creada    y nos deja con la impresión de haber  asistido a una película con un interesante guión  a la que no se le ha sabido sacar todo su potencial.

3 de febrero de 2012

Los Descendientes

Los descendientes ( The Descendents)
USA 2011
Dirección: Alexander Payne
Duración: 110 minutos

No es fácil hacer la reseña de esta película sin revelar parte de la trama, pero no quiero aguar la fiesta a nadie por lo que me limitaré a explicar por qué, sin ser una película inolvidable, es sin embargo una película interesante que merece la pena ver acompañado para, a la salida comentar alguno de los episodios.

En primer lugar el elenco de actores es estupendo, y no me refiero sólo a George Clooney que se mueve como pez en el agua en ese ambiente de drama con toques de comedia, que sabe reflejar en su rostro, la perplejidad, la ira, el desconcierto, pero también la comprensión, el perdón y el amor. Me ha llamado la atención la jovencísima Shailene Woodley que interpreta a la hija, Alexandra, y que siente como nadie el desconcierto y enfado de una adolescente defraudada que abandona el idealismo y se debate, desgarrada, entre el dolor de la pérdida y la indignación de la injusticia.

Por otra parte, la película plantea temas que no están en consonancia con en el marco paradisíaco de las islas Hawai, y todas las tópicos de exuberancia, camisas floreadas, playas doradas, mansiones de ensueño y cielos pintados de azul cobalto. En efecto, casi desde las primeras tomas nos enfrentamos a temas como la educación, la autoridad parental, el equilibrio entre trabajo y familia, la muerte digna, el amor y el perdón. Sin discursos, sin forzar las situaciones, es la propia trama de la historia la que nos enfrenta a situaciones en las que, identificándonos con los personajes, nos gustaría poder decidir, y sobre todo tener la oportunidad de comentar. Por eso mi sugerencia de verla acompañado.

Como concesión a la novela de la hawaiana Kaui Hart Hemmings, que ha inspirado la película, se ha introducido una sub-trama relativa a la conservación de la naturaleza, el patrimonio y las herencias, que no aportan gran cosa a la trama principal pero que dan pie a imágenes de arrebatadora belleza.

Finalmente, me ha gustado la dirección de Alexander Payne, que después de un prolongado silencio tras sus recomendables películas “A propósito de Schmidt” y “Entre Copas” vuelve a sorprendernos con este largometraje en el que destaco sobre todo su capacidad para dirigir autores, el ritmo que imprime al relato y su capacidad para transmitir a través de los silencios y de los planos las contradicciones de nuestros sentimientos y la imperfección de los seres humanos.

9 de febrero de 2011

El Discurso del Rey

El Discurso del rey

Reino Unido 2010
Dirección: Tom Hooper
Duración 108 minutos

Acabo de ver por segunda vez la película que parece predestinada a cosechar una buena brazada de estatuillas y debo admitir, que con un presupuesto relativamente humilde, Tom Hooper ha sabido componer una película muy del gusto inglés e incluso norteamericano que siempre parecen estar suspirando por la monarquía que nunca han tenido.
En efecto, creo que el Director ha dispuesto de tres factores fundamentales para hacer de la película una candidata a los Oscars: 1º Habla de la monarquía, y todos sabemos la obsesión inglesa por su familia real, pasada e incluso presente como lo demuestran películas recientes como Isabel II sin, por otra parte, adentrarse en disquisiciones históricas y políticas profundas 2º Es una película intimista, de corte familiar, que habla de carencias, de obstáculos, incluso de defectos pero que muestra sobre todo cómo con tesón y esfuerzo se pueden superar y que dan al film un marcado aire de veracidad.


Colin Firth, que sabe por experiencia propia lo que es el miedo escénico,y el pánico que le provoca plantarse ante el micrófono, interpreta un rey, titubeante, apocado, irascible a quien el sentido del deber, las circunstancias históricas y una esposa simpática y comprensiva empujan a vencer su tartamudeo. Por otra parte, Geoffrey Rush borda su papel de terapeuta socarrón, malhablado, irrespetuoso y poco ortodoxo pero capaz de inspirar confianza y de provocar las confidencias. Entre los actores secundarios cabe destacar a Michael Gambon en el papel de Georges V que, en unos pocos minutos de escena, traza con auténtico acierto el nuevo papel de la monarquía, actores obligados representar a su personaje las 24 horas del día. Me ha gustado Helena Bonham Carter y no me ha costado ver en ella, con una pila de años más, a la longeva Reina Madre y sus impresionantes sobreros.


Pero es que además la película mima los detalles: los encuadres, fijémonos por ejemplo en el ominoso y amenazante micrófono de los primeros planos, el vestuario: los impecables smokings de Saville Road, los decorados: tanto de palacio como del destartalado piso del Lionel. A ello debemos añadir la música de Alexandre Desplat que da a la película una solemnidad que contrarresta los chascarrillos y las palabras malsonantes del logopeda.


Por último, decir que en España tenemos la suerte de contar con fantásticos dobladores y traductores. Ciertamente se trata de una película en la que la versión original aporta matices que pueden pasar desapercibidos en la versión española, pero creo que han sabido sacar partido a un amplio abanico de expresiones en nuestro idioma que reflejan con exactitud la versión original





25 de diciembre de 2010

Pajaros de Papel


Pájaros de papel
España 2010
Dirección: Emilio Aragón
Duración: 122 minutos

Hay películas que nos impactan hasta el punto de seguir en nuestra mente semana o incluso meses después de haberlas visto por primera vez. Esto es lo que me ha ocurrido con “Pájaros de papel”, Una película dirigida por Emilio Aragón que parte de la idea de rendir un homenaje al vodevil en general y en particular a todos los artistas, entre los que se encuentran sus propios antepasados, que a pesar del hambre y las penalidades mantuvieron la antorcha de la profesión encendida durante la guerra civil y primeros años de la dictadura.

Con un guión excepcional a cargo del Argentino Fernando Castets (El hijo de la novia, Luna de Avellaneda), la historia entrecruza el día a día de los artistas ensayando sus piezas, asegurándose la comida del día a día y compartiendo amistad, ayuda y humor, con diferentes momentos de la Guerra Civil y en particular con una conspiración en la que se ven involuntariamente involucrados.

La temática no deja de recordarnos “El viaje a ninguna parte” de Fernando Fernán Gómez, pero creo que en esta ocasión lo que centra particularmente nuestra atención en la magistral interpretación ofrecida por Imanol Arias y Lluis Homar. Ambos dan a la cinta un fuerte carga emocional que es precisamente lo que la saca de lo meramente anecdótico. Lluis Homar borda el papel de homosexual discreto y sentimental mientras que Imanol Arias, representan al artista golpeado por la vida y el infortunio y cuyo adusto semblante y complicada vida interior esconden una profunda ternura que pugna por resurgir. Carme Machi, con su acertada interpretación de la “vedette de varietés” aporta la sonrisa y a veces la carcajada a una película que sin ella se hubiera inclinado peligrosamente hacia la excesiva melancolía.

En resumen una película bien dirigida, realizada con un gusto exquisito en la que se dosifican sabiamente los ingredientes del humor y el patetismo de unos años difíciles con un sentido homenaje a una profesión y todo ello en el siempre comprometido contexto de la Guerra Civil y del franquismo.

23 de septiembre de 2010

Mis tardes con Margueritte

Mis tardes con Margueritte
La Tête en friche
Francia 2009
Dirigida por Jean Becker
Duración 82 minutos


No cabe duda de que nuestra reacción cuando vemos una película está directamente influenciada por las circunstancias que nos rodean, las vivencias personales , y las simpatías o antipatías que albergamos hacia sus protagonistas.

He escrito recientemente en el blog sobre la lectura y casi por accidente he tenido la oportunidad de ver una película: “Tardes con Margueritte”, la cual me ha parecido una viva ilustración de lo que yo quizá sólo había logrado presentir. El buen recuerdo que guardo de Jean Becker, el director de la película en “La fortuna de vivir” y el incomparable Gérard Depardieu que encarna el papel protagonista han conseguido cautivarme, emocionarme y salir de la sala un poco más feliz.

Se podrá alegar que se trata de una película de corte tradicional, previsible, con una importante carga de emotividad, escrita quizá con una abierta intención sensiblera, pero el tema trasciende con creces el plano puramente sentimental. Géard Depardieu y sobre todo Gisèle Casadesus nos llevan inevitablemente a una reflexión práctica y directa sobre la lectura, la educación, y la convivencia.


Germain es un bonachón inculto que sobrevive gracias a algunas chapuzas y a las cosechas de su pequeño huerto. Hijo no deseado, escarnio de profesores y burla de sus compañeros comprendió pronto que los libros no estaban hechos para él y se fue dejado vivir bajo la mirada compasiva y condescendiente de sus vecinos. Un día se encuentra con Margueritte, una adorable y culta viejecita que lee libros en un banco del parque. Entablan conversación y con entrañable delicadeza la anciana provoca en Germain curiosidad por lo que lee, luego interés por escuchar fragmentos de lectura, y poco a poco una auténtica conciencia de sus lagunas de aprendizaje y el deseo por aprender a leer y descubrir nuevas palabras.

Se crea así un sorprendente contrapunto entre esta relación casi filial, y la relación que desde niño ha tenido que soportar de su madre. Sorprende igualmente el cariño y devoción con la que trata a su novia Annette, mucho más joven que él, y el cambio que el lenguaje, gracias a las nuevas palabras que va aprendiendo ejerce en su conducta y en su relación con sus amigos del bar. Su gusto por la lectura, su avidez por aprender nuevas palabras, por comprender y explicar lo que lee se verá incrementado por una poderoso necesidad: su amiga Margueritte se está quedando ciega y Germain se propone convertirse en su lazarillo lector.

Historia sencilla, muy emotiva pero nada desdeñable. Gérard Depardieu quizá sobreactúa en algunos momentos pero sabe estar en su papel, y desde luego Gisèle no necesita actuar para darnos una magnífica lección de cultura, sensibilidad y plácida conformidad con lo que le toca vivir. La película no aspira seguramente a convertirse en obra maestra pero será recordada por ser una película tierna que nos deja buen sabor de boca.

29 de agosto de 2010

El Concierto

"El Concierto"
Le Concert
Francia 2009
Dirigida por Radu Mihaileanu
Duración 119 minutos

Mientras escribo estas líneas estoy escuchando el "Concierto apra piano de Tchaikovski, y es que hace unos días tuve la oportunidad de ver la película del director rumano afincado en Francia Radu Mihaileanu "El Concierto".

Una comedia desternillante ciertamente, pero al mismo tiempo una inevitable sacudida a nuestras más sensibles fibras musicales. La película parte de un hecho histórico referido a la caída en desgracia del director de orquesta del Bolchoï, Andréi Filipov en época de Brézhnev, por haberse negado a despedir de su orquesta a los músicos de origen judío.

Como revancha y reivindicación de su antiguo prestigio, Filipov, reducido a simple empleado de la limpieza del Bochoï intercepta un fax procedente del teatro "Le Châtelet de Paris" e idea con algunos de aquellos viejos artistas acallados y represaliados de entonces, suplantar a la orquesta oficial.

Ciertamente la idea es descabellada aunque no original, su puesta en marcha surrealista y las posibilidades de éxito totalmente inexistentes. Lo sabemos, y sin embargo nos dejamos embaucar por el cándido, infantil y ruidoso entusiasmo de esas viejas glorias y desde el primer momento nos ponemos de su lado confiando, contra todo pronóstico, que no se descubra la superchería al menos hasta que hayan dado su anhelado Concierto.

En la encrucijada entre cine serio de transfondo político y comedia fácil de alto voltaje sentimental, Mihaileanu opta por la fórmula más taquillera y se deja llevar por algunos excesos vodevilescos como la pintoresca informalidad de la "troupe" de músicos rusos o las variopintas e infrecuentes habilidades de sus componentes. Para compensarlo, Alexei Guskov encarna de verdad a su personaje, el atormentado Filipov, y Mélanie Laurent, con su belleza y encanto natural protagoniza unos solos de violín que nos estremecen.

Al margen de la comedia, todo el final de la película, con la interpretación del Concierto para violín Opus 21 de Tchaikovski es una auténtica apoteosis aunque quien lo interprete no sea la orquesta del Bolchoï sino la orquesta Sinfónica de Bucarest.

8 de junio de 2010

Hace mucho que te quiero

HACE MUCHO QUE TE QUIERO
Il y a longtems que je t’aime
Francia, 2008
Dirigida por Philippe Claudel
Duración 115 minutos

En mi opinión, una de las características del cine francés es su apego a las palabras. Los personajes parecen estar siempre escuchándose a sí mismos mientras nos ilustran con sus opiniones sobre arte, sobre literatura o sobre la marcha del universo.

Éste, desde luego no es el caso de la película que aquí comento. Todo lo contrario, y por eso me ha llamado mucho la atención. Parece que su Director, Philippe Claudel, conocido novelista francés, ha dejado las palabras para sus novelas y ha construido una película a base de miradas, de gestos esquivos y de silencios.

Parte de su éxito se debe a la elección de la protagonista encargada de vivir y de contarnos esa historia sin palabras y Kristin Scott Thomas, ya conocido por su papel estelar en “El paciente Inglés” borda el personaje.

Kristin interpreta a una mujer, que tras pasar 15 años en la cárcel, es acogida en casa de su hermana pequeña, que le resulta casi una desconocida porque durante los años de reclusión su entorno familiar y de amistades había construido un profundo foso de silencio y aislamiento a su alrededor.

Juliette, nuestra protagonista, sale de prisión pero sigue encerrada en su mundo, apática, ruda, desprovista de emociones, insensible a cuanto la rodea, incluidos los pequeños gestos de acercamiento de la hermana y de su familia. Era necesario, que una actriz de la talla de Scott Thomas, renunciando a su belleza natural, pudiera interpretar sin maquillajes, pero con punzante veracidad a su personaje, con las únicas armas de sus miradas, sus prolongados silencios, sus evasiones.

Poco a poco, al contacto con una familia unida, construida sobre sólidos cimientos y muchos esfuerzos, Juliette comienza a evolucionar. Empieza descubriendo a otros personajes encerrados en sus propios silencios: el abuelo que tras un accidente ha dejado de hablar, el policía que abandonado por su esposa vive encerrado en el sueño de viajar a las fuentes del Orinoco, el profesor de literatura que vive en un mundo imágenes literarias…

Vamos viendo cómo la mirada de nuestro personaje se ilumina, nuestra simpatía por ella aumenta, crece la curiosidad por saber el por qué, pero Philippe Claudel maneja bien el suspense, alarga quizá innecesariamente algunas escenas o incluye otras totalmente superfluas o inverosímiles, como la cena campestre en la que Juliette no deja de ser presionada para que hable de su pasado. Tampoco puede dejar de ser totalmente francés y literato y a través de Lea, hermana de Juliette y profesora de literatura en la Universidad, nos trae a colación el recuerdo de Racine y de Dostoievski.

Estas reflexiones literarias acrecientan nuestra curiosidad. Queremos saber qué hizo Juliette y por qué lo hizo. La tensión emocional aumenta. La película adquiere un tono de mayor amplitud: se trata del amor maternal y de la familia, de la culpa y del arrepentimiento, del drama existencial, de personajes encerrados entre rejas, o en el marco de un cuadro, o en una mente enferma de Alzheimer.

La historia, acompañada por las guitarras de Jean Louis Aubert, con la música pegadiza de una canción tradicional francesa “Il y a longtemps que je t’aime”, sembrada de primeros planos muy bien orquestados, y encuadrada por las gotas de lluvia sobre el parabrisas del coche al inicio de la película y por las gotas de lluvia en la ventana de una habitación durante la confesión final, dan testimonio de un cine elegante, sobrio y muy respetable. Cine de autor (francés) de digno trazo humanista. Cine además del primerizo Philippe Claudel que, sin lugar a dudas nos ofrecerá en un futuro obras tan contundentes y mejor realizadas.

4 de febrero de 2010


EL SECRETO DE SUS OJOS
Argentina 2009
Dirigidapor Juan José Campanella
Duración: 126 minutos

Entre “TEMO” y “TE AMO” sólo falta una letra, justamente la letra “A” que le falta a la máquina de escribir de Benjamín Expósito, un idealista pánfilo y enamorado que cree en la justicia pero que, ciego a los mensajes de unos ojos que dicen todo, deja escapar el tren de su vida.

La película está trenzada con dos hilos conductores: un funcionario argentino jubilado que quiere dedicarse a escribir y se empeña en desempolvar un viejo caso archivado que le impresionó y le desencantó en el pasado, y el descubrimiento de un viejo amor nunca declarado entre su jefa y él y que se esfumó al ritmo de un tren que se aleja y de unas notas nostálgicas de piano al más puro estilo romántico.

La trama policíaca se desarrolla de forma progresiva desde la “mirada” delatora en una fotografía, hasta el espeluznante arresto y castigo del culpable, pasando por evidentes alusiones a la corrupción e injerencias políticas en el ámbito judicial en la época de la dictadura y por el omnipresente fútbol en el vivir y sentir de los argentinos.

Pero esta trama, con sus continuos “flashback” entre presente y pasado nos sirve sobre todo para poner en evidencia otras miradas que dicen todo lo que las palabras esconden y aquí sobre todo, el Director Juan José Campanella luce con admirable maestría.

Ha sabido escoger dos actores incomparables como protagonistas de la historia: Ricardo Darín, alter ego de Campanella, veterano y experto en expresar con los gestos, la actitud y el semblante todo un abanico de emociones, y Soledad Villamil cuyos profundos y bellos ojos son un auténtico semáforo de emociones, y sentimientos.

No era fácil ver a estos dos magníficos actores, pasando del presente a veinticinco años atrás, pero la caracterización, la ambientación y el maquillaje es perfecto y la música, la fotografía, y los momentos de transición están tan bien orquestados que el espectador no tiene ninguna dificultad en seguir el desarrollo de la historia.

Progresivamente, el diálogo toma el relevo de las imágenes. las palabras se adensan y expresiones como “¿Cómo se hace para vivir una vida llena de nada?” se quedan grabadas en nuestra mente y descubrimos que la historia es realmente el elemento secundario de la película y que lo que verdaderamente importa es la soledad y el sinsentido de un hombre que no ha sabido descubrir en la mirada de la mujer a quien ama, ese “si tu me dices ven…” de las historias románticas.

23 de septiembre de 2009

La vida secreta de las abejas

La vida secreta de las abejas
USA 2008
Dirigida por Gina Prince-Blythewood
Duración 110 minutos

Hay películas que conmueven hasta tal punto que no es conveniente escribir sobre ellas de manera inmediatamente para dejar que se decante lo que es puramente emocional y dejar que salga a flote los valores intrínsecos de la película: dirección, actuación, música, historia etc.
He dejado pasar unos días, he vuelto a ver la película de Gina Prince-Blythewood, y sigo considerando que es una película que deja buen sabor de boca.
Está basada en una sólida novela de Sue Monk Kidd del mismo nombre y ha sabido adaptarse al ritmo pausado casi lánguido de las amplias llanuras de Carolina del Sur, donde se desarrolla la acción. Está dirigida con una enorme sensibilidad, y aborda sin estridencias temas tan espinosos como el racismo y la lucha por los derechos civiles en la América de los años 60. Contribuye a crear esta atmósfera el que todos los protagonistas sean mujeres y que los hombres de la película, como los zánganos de la colmena, sean meros comparsas de la acción principal. Este hecho, y la atmósfera general de la película así como el lugar en el que se desarrolla nos recuerda sin duda la película de Jon Avnet de 1991 “Tomates verdes fritos”.
La historia en sí misma es muy sencilla: una adolescente huérfana de madre, huye del opresivo ambiente de su casa y guiada por un nombre en el dorso de una fotografía de su madre, se refugia en casa de curioso trío de hermanas que se dedican a la apicultura.
A destacar la espléndida actuación de la joven Dakota Fanning que encarna a la adolescente Lily Owens y sobre todo la de Queen Latifah en su papel de amable, sabia y maternal apicultora. Sophie OKonedo, y Alicia Keys que actúan como hermanas completan un magnífico reparto y hacen que la película mantenga nuestro interés hasta el final y no se embarranque en peligrosas y melosas dosis de sentimentalismo.
La música de Mark Isham y la preciosa canción “Song for Mia” de Lizz Wright redondean esta película que no dudo en recomendar.

30 de julio de 2009

Vía Revolucionaria

VIA REVOLUCIONARIA
USA 2008
Diririgida por Sam Mendes
Suración: 119 minutos
Duración

No me gustaría repetirme al hacer la reseña de la película “Via Revolucionaria” pero aunque he hecho recientemente la reseña del libro, me siento tentado de entrar una vez más en ese entresijo de sueños rotos, ideales frustrados, falsas apariencias yaspiraciones inalcanzables, tan genialmente plasmadas en imágenes por Sam Mendes y tan acertadamente interpretadas por Kate Winslett y Leonardo DiCaprio.

Con Oscars o sin ellos, Kate Winslett, es hoy por hoy una de las mejores actrices del panorama cinematográfico y Leonardo Di Caprio, empieza a ser creíble como actor más allá de la petulante juventud y envidiable aspecto físico que exhibió en ”Titanic”. Kate Winslett me había seducido en sus anteriores películas y muy recientemente la había visto brillante en “El lector” en un difícil papel pues debía mostrar alternativamente facetas de frialdad, ausencia de principios y por otra parte ingenuo afán por aprender, ternura y exacerbado erotismo. En esta película la vemos como una April seducida, defraudada, clamando por salir de la insoportable rutina a la que su vida se ve abocada. Su dureza, su mirada desolada, su melancolía, sus ansias de ser libre y su fatídica decisión, se leen en su rostro antes oírse de sus labios. En cualquier caso lo más destacable de ambos protagonistas es el haber transformado unos personajes de película en “personas absolutamente creíbles”

Hay en la película un personaje secundario que no obstante, en dos memorables escenas es capaz de transmitir todo el dramatismo de la situación. Se trata del John Givings, perfectamente interpretado por Michael Shannon. Él es responsable de desencadenar toda la tragedia al exponer las cosas como son. A pesar de ser considerado como una persona inestable y fuera de la realidad, aparece en sus dos breves apariciones como el único personaje lúcido de la película. Libre de prejuicios sólo él es capaz de enjuiciar el comportamiento de April y de Frank sin que su veredicto pase por el filtro de la racionalidad o de las conveniencias sociales.

Existe un cierto paralelismo entre “Vía Revolucionaria” y la opera prima de Sam Mendes “American Beauty”. Sin embargo ni las épocas se corresponden ni se analiza de la misma manera el desmoronamiento del “american way of life” (el estilo de vida americano). Mientras que en “American Beauty” la familia sucumbe bajo el peso de las convenciones sociales el afán de equiparación, el estar a la altura del vecindario, en el caso de “Vía Revolucionaria” el problema surge de motivaciones personales, sueños frustrados, desengaño al abrir los ojos y darse cuenta de que quienes se sentían especiales no se diferencian en realidad de sus vecinos y su vida está abocada al mismo monótono y prosaico futuro.

Se le acusa a Sam Mendes de abusar de los planos cortos en esta película. Yo creo que siendo una película construida casi exclusivamente en torno a sus dos protagonistas era importante aprovechar sus extraordinarias dotes para poner de relieve a través de su interpretación el dramatismo y la fatalidad de los acontecimientos que se avecinan y transmitir al espectador el sentimiento de melancolía con el que al final acaba abandonando la sala.
Probablemente una de las cinco mejores películas que habré tenido la oportunidad de ver este año.

17 de mayo de 2009

El lector

EL LECTOR
USA, 2008
Dirigida por Stephen Daldry
Duración 124 minutos
Drama

Pocas películas tan profundas, tan cargadas de emociones contradictorias, tan reflexivas como la que nos ofrece Stephen Daldry en "El Lector", y que sin embargo no se empieza a entender hasta que ha transcurrido más de un tercio de la cinta. Sólo entonces la historia empieza a cobrar sentido y advertimos que no se trata de una película de dudoso erotismo en el que una mujer madura, acomplejada y dominante seduce a un joven estudiante de quince años y a cambio de sexo exige que le lea trozos de sus libros de texto. Ciertamente estas escenas eróticas están narradas con impactante realismo y sin mojigatería. Se trata de erotismo de desahogo, frío y exigente por una parte y de un erotismo inexperto y de aprendizaje por otro. Pero un día Hanna Schmitz desaparece sin explicaciones y Michael Berg el joven estudiante, destrozado internamente y moralmente avergonzado emprende el laborioso ejercicio del olvido.

Volvemos a encontrar a nuestros dos personajes unos años más tarde. Michael es ahora un joven estudiante de Derecho, y Hanna una de las acusadas en un caso colateral a los Juicios por crímenes de guerra de Auschwitz ¿Cómo conciliar el amor que Michael ha sentido un par de años atrás por esta mujer y el repudio por los crímenes de los que se le acusa como guardiana de un campo de prisioneras? Michael se siente destrozado por la culpa y la vergüenza, y su dilema es una metáfora, un reflejo del drama que vive una generación de alemanes enfrentados a su propia responsabilidad, a la culpa implícita en su silencio. Por extensión, el espectador, se siente obligado a reflexionar, a tomar partido ante este dilema moral. No es fácil perdonar, pero más difícil aún es perdonarse por los errores cometidos.

Sin embargo, Hanna, lo descubrimos ahora, es analfabeta y por consiguiente no puede ser la única responsable. Ni siquiera pudo haber redactado el informe del que se le acusa. Tampoco puede haber leído todas las alegaciones del caso, pero el tribunal desconoce este hecho y Michael se encuentra nuevamente ante un dilema: ¿Tiene la obligación de salvarla? ¿Debería salvarla en contra de su voluntad? Y la pregunta es para todos: ¿cuáles son los límites del derecho a salvar a quien no quiere ser salvado?

Hanna es condenada a cadena perpetua y ahora somos los espectadores quienes reflexionamos. A pesar de la evidencia de los hechos, a pesar de haber sido condenada ¿es verdaderamente culpable? Michael, ya adulto, trata de convivir en soledad con su angustioso dilema. Se siente avergonzado y culpable, sigue enviando a Hanna libros grabados en casettes pero ya no hay amor ni perdón posible. Días antes de que Hanna sea finalmente puesta en libertad le busca un lugar donde vivir pero es incapaz de un abrazo, de un solo gesto de acogida. Hanna que se ha ido liberando a través de su aprendizaje de la lectura elige finalmente una salida definitiva, pero Michael tendrá que seguir viviendo con la profunda amargura de una soledad atormentada. Nosotros, los espectadores salimos del cine pero seguimos haciéndonos preguntas.

Stephen Daldry, director conocido por películas como "Billy Elliot" o "Las Horas", ha llevado la película con mano maestra, sin estridencias pero manteniendo constante la tensión y el dramatismo del relato. Su guión es meticulosamente fiel a la novela del mismo título escrita por Bernhard Schlink. Kate Winslet está sencillamente soberbia en la piel de un personaje difícil. Es ruda hasta en su forma de caminar, su acento es marcadamente alemán y su mirada dura y fría como hielo. Está acompañado con el siempre misterioso Ralph Fiennes en el papel de Michael adulto y por un David Kross caracterizando al joven Michael que imprime a su personaje una profunda sensación de desasosiego y sentido de culpabilidad.

8 de abril de 2009

Slumdog Millionaire

SLUMDOG MILLIONAIRE
Reino Unido 2008
Dirigida por Danny Boyle
duración 120 minutos
Drama

Acabo de devolver a la biblioteca sin leer el libro de Wikas Swarup ¿Quién quiere ser millonario? En efecto, después de haber visto la película me doy cuenta de que el guionista Simon Beaufoy ha exprimido como un limón la idea original del novelista y ha sabido trenzarla en una historia trepidante que nos repele y atrae a un tiempo, mezcla del más crudo realismo con la luz, la música y el ritmo del más auténtico cine de Bollywood (la meca del cine de la India).

Tuve la suerte, hace muchísimos años, de visitar Bombay y aunque desde entonces ha cambiado el antiguo nombre colonial por del Mumbay, nada ha cambiado ni en la miseria, la lucha por la supervivencia, la algarabía ni tampoco en el colorido, la alegría y las desbordantes ganas de vivir de sus gentes.

Precisamente uno de los méritos de Danny Boyle ha sido el combinar estos elementos y entretejer con ellos la vida de un muchacho, Jamal Malik, que participa en la versión india del concurso televisivo “¿Quién quiere ser millonario? y tiene la obsesiva idea de conquistar el amor de Malika joven huérfana que desde niña participó con él y con su hermano en su increíble lucha por sobrevivir.

La incomprensible exactitud de sus respuestas, le hace sospechoso de fraude y en una comisaría es interrogado bajo tortura lo que le hace recordar momentos de su niñez que son la clave de sus respuestas y que el director aprovecha para en una especie de breves “flashbacks” hacernos ver, sin regodearse, la miseria, la crueldad, los peligros de ese submundo en el que ha transcurrido vida de Jamal y de su hermano.

Es el contraste entre el concurso multitudinario con sus luces, su música, sus oropeles, su histrionismo, y el ambiente de pobreza y de degradación lo que hace la película soportable. Contribuye a ello el exotismo, incluyendo parte de los diálogos en hindi, el ritmo, el color, y sobre todo la música, esa mezcla de música pop de los setenta con ritmos inconfundiblemente hindúes.

Resumiendo, más que con la historia, me quedo con la puesta, en escena, el humor controlado, el ritmo, el color, la música, en particular con la de la última escena en la estación, las tomas de cámara desde ángulos absolutamente inverosímiles, en una palabra, más que con lo que cuenta, me quedo con la manera en que está contado.

15 de febrero de 2009

Woody Allen: Vicky Cristina Barcelona

VICKY CRISTINA BARCELONA
USA 2008
Dirigida por Woody Allen
Duración 96 minutos
Comedia romántica

Todos los cinéfilos hemos encasillado a Woody Allen en una especie de cliché compuesto de humor ácido, desengaño, angustia vital, sarcasmo y caracteres sumamente complejos. Películas como “Annie Hall”, “Manhattan” o “Hanna y sus hermanas” nos han acostumbrado a esperar de él películas plagadas de un humor inteligente que atacan nuestros paradigmas, nos divierten y nos cuestionan.
Parece, sin embargo, que en sus últimas películas Woody Allen se vuelve más condescendiente, pierde mordacidad, se redondean sus aristas y su ironía se vuelve más humana. Es probablemente lo que ocurre en su última película “Vicky Cristina Barcelona” y quizá por eso no acabamos de encajarla en nuestros esquemas habituales.

La película se asienta sobre el típico triángulo amoroso en el que dos amigas, de temperamento muy dispar en lo que a costumbres amorosas se refiere, viajan a España, o mejor dicho a Barcelona, y se enfrentan el típico “latin lover” o “macho ibérico” que sin ningún preámbulo, casi sin mediar palabra les propone acostarse con ambas. Pero resulta que el seductor (Javier Bardem) pintor bohemio acaba de separarse de su amor de toda la vida (Penélope Cruz) una artista temperamental y desquiciada que sigue ocupando un espacio importante en la vida del pintor. Está tan locamente enamorada de Juan Manuel que no es capaz de vivir su amor. En cuanto a nuestras dos turistas, Vicky (Rebeca Hall) es una joven cerebral que está a punto de casarse aunque no tiene tan seguro que el propuesto matrimonio la libre de una vida rutinaria y sin aliciente. En cuanto a Cristina (Scarlett Johansson) es una muchacha desinhibida dispuesta a probarlo todo sin pensar en las lágrimas del mañana . Entre escena y escena, pequeños flashes de la Barcelona de las postales pero también de Oviedo y de la campiña cercana a Avilés. Es un pequeño tributo de Woody Allen a su Príncipe de Asturias y alguna probable dotación económica de la Ciudad de Barcelona, pero no creo que esas imágenes supongan ningún desmérito para la película.

Personalmente me ha gustado la película pero antes quiero decir que me habían recomendado verla en versión original y estoy de acuerdo en que en español, probablemente se pierda gran parte del encanto de las escenas en las que más se luce Penélope Cruz. Quiero señalar también que en mi opinión, lo peor de la película es ese narrador en off que cuenta inútilmente lo que es evidente o hace comentarios que distraen la atención del espectador sin aclarar nada en particular. Por otra parte no dudo que podemos encontrar bastantes tópicos sobre España y los españoles y que ciertas situaciones son como mínimo poco creíbles. La película me ha traído reminiscencias de la ya antigua película de Truffaut “Dos inglesas y el amor” pero en general me he divertido con escenas bien rodadas, con una trama que no pierde interés en ningún momento y con una tragicomedia que explora de forma irónica y divertida las relaciones humanas y amorosas a través de personajes muy diferentes entre sí.

14 de noviembre de 2008

Paul Auster: la vida interior de Martin Frost


LA VIDA INTERIOR DE MARTIN FROST
U.S.A. 2007
Dirigida por Paul Auster
Duración 99 minutos
Drama

Hasta ahora no había tenido ocasión de ver la última película dirigida por Paul Auster y presentada en el Festival de San Sebastián del pasado año.

El argumento está tomado de uno de los relatos de su obra “El libro de las ilusiones” pero Paul Auster es sobre todo escritor y cuando se pone a cineasta, en mi opinión le faltan tablas para traducir sus siempre sorprendentes y brillantes ideas en bellas y sobre todo convincentes imágenes.

Sin embargo, la idea inicial, la capacidad que tiene el escritor de hacer real lo que es puramente imaginario, el sacrificio de lo que son meramente palabras a favor de la realidad, la teoría del filósofo Berkeley sobre el idealismo subjetivo resumido en la sentencia “esse est percipi” (Ser es ser percibido) hubieran dado mucho más juego en manos de un director más avezado.

En esta película, Auster peca de un exceso de protagonismo como escritor: sabemos que la película gira en torno a un escritor que se retira al campo, a casa de unos amigos para escribir un relato. ¿Qué necesidad tiene de estar recalcándolo continuamente? Tenemos empacho de máquina de escribir. Una bella mujer, aparece de repente a su lado en la cama y en lugar de jugar con el equívoco y sostener la intriga el protagonista escritor, rápidamente la asume, parece dudar entre seguir con su relato o convertirlo en una experiencia erótica, y luego no sabe cómo continuar ni cómo acabar con la relación.

Aparece luego un sorpresivo e innecesario añadido en la persona del fontanero Fortunato que ¡cómo no! también es escritor y está acompañado por una misteriosa sobrina que a penas sabe hacer nada pero tiene una voz maravillosa. Y claro está, el Ego de Paul Auster vuelve a estar presente en ambos casos ya que la protagonista que encarna a la misteriosa sobrina no es otra que su propia hija, y las canciones que nos ofrece una especie de avance promocional de la cantante.

Me ha sorprendido el elenco de actores por varios motivos. El escritor está representado por David Thewlis al que hemos visto a menudo en papeles secundarios. Me ha gustado su actuación como protagonista. Irene Jacob nos ofrece en esta película su hermoso cuerpo y poco más. Su papel está poco o mal definido y su permanente sonrisa me parece un tanto forzada. Michael Imperidi representa espléndidamente al multifacético fontanero Fortunato y Sophie Auster como ya he mencionado, no viene a cuento en esta obra y por consiguiente su papel es perfectamente prescindible.
En resumen y sin dar explicaciones sobre la trama de la obra, una película que se ha quedado en puertas. Tenía un buen punto de partida, una idea novedosa, pero ha faltado pericia cinematográfica para transformarla en una historia co

23 de octubre de 2008

Fuera de Carta

FUERA DE CARTA
España 2008
Dirigida por Nacho G. Velilla
Duración 111 minutos
Comedia de costumbres

En España ya somos muy modernos y aceptamos la diversidad. Aceptamos por ejemplo que nuestros amigos salgan del armario y se confiesen abiertamente homosexuales. Ya nadie se rasga la vestiduras, ni le niega el saludo al amigo gay. Y me pregunto entonces, ¿Por qué siempre que se aborda el tema en el cine se tiende a lo caricaturesco?

Caricaturesca es la película de Nacho G. Velilla “Fuera de carta” que me ha recordado aquellas películas italianas de costumbrismo rancio de los años cincuenta y sesenta, en las que a fuerza de exagerar los rasgos de algunos personajes se llegaba casi al esperpento. Creo que si yo fuera gay me sentiría ofendido por esta película que sólo se salva gracias al humor y a la espléndida actuación de de Javier Cámara.

Efectivamente, la película tiene dosis de humor suficiente para no aburrir. Nacho Velilla ha probado sus armas en el género humorístico en las series televisivas Aida o Siete vidas, y no es de extrañar que los juegos de palabras, los chistes y la comicidad de Fernando Tejero nos hagan olvidar su no obstante irreparable vacuidad

Sin pretender acusarla de plagio alguna escena me ha recordado demasiado a la película americana “Deliciosa Martha” , como por ejemplo el fingido mal humor del chef ante el comensal ignorante y pretencioso. Como todo vale, se presta la poca atención a la verosimilitud de las escenas y situaciones. Cualquier restaurante que tenga más cocineros o ayudantes de cocina que mesas en la sala está ciertamente abocado a la ruina, pero quizá en la película sólo se pretende mostrar nuestra interculturalidad y por eso había que dar cabida a un staff multirracial …

En cuanto a los actores segundarios creo sinceramente que Lola Dueñas no está en su mejor papel, o mejor dicho que su papel no es el adecuado para ella, en cuanto al presunto crack futbolístico argentino, ni interpreta bien su papel de marica ni desde luego su modo de hablar se parece al de ningún argentino. ¿Tan difícil hubiera sido encontrar para ese papel un actor argentino de verdad y gay por añadidura?
En resumen, una película entretenida, sin pretensiones, apta para coger el sueño después de una copiosa comida.

30 de septiembre de 2008

Los Crímenes de Oxford

LOS CRÍMENES DE OXFORD.
España 2008
Dirigida por Alex de la iglesia
Duración 110 minutos
Género Intriga Thriller

“El aleteo de una mariposa en Europa puede provocar una tormenta tropical en el Caribe”

El clásico principio de incertidumbre de Heisenberg y la novela del Argentino Guillermo Martínez están en el origen de esta película que aunque de nacionalidad española está íntegramente rodada en inglés y con autores en su mayor parte extranjeros. Admirada y elogiada por unos, es sarcásticamente criticada por otros y a decir verdad no sé por qué bando inclinarme.

Ciertamente mezclar el crimen y la lógica matemática, o disfrazar el famoso teorema de Fermat ya descubierto por un ficticio teorema de Tenant aún por descubrir; es tan extraño como acercarse al mundo escolástico de Oxford donde nada es lo que parece, donde los científicos se debaten interminablemente con las teorías de Turing o de Pitágoras y donde el profesor Arthur Seldon (John Hurt) nos interroga si se puede conocer la verdad.

En mi opinión se trata de una buena película, entretenida, con un argumento novedoso, ambientada en el mundo académico en el exclusivo e impresionante encalve de la Universidad de Oxford; con una música apropiada para las películas de misterio y una fotografía digna de mención en particular por sus encuadres las lecciones magistrales.

Dicho esto, creo que la trama de los acontecimientos está pobremente enlazada, que los crímenes, que teóricamente siguen una lógica matemática urdida, pensamos nosotros, por una mente diabólica como desafío a los sesudos matemáticos que tienen el reto de solucionar, se desbaratan por sí solos antes de llegar al final de la película. Además, las diferentes escenas pobremente relacionadas entre sí hasta el punto de tener que inventar un papel ficticio para Leonor Watling como enfermera de hospital con la misión no confesada de alargar la película poniendo una pequeña nota erótica a lo que sin ella, podría convertirse en un muermo entre académicos.

Y hablando de actores, indudablemente esta actriz borda su papel como enfermera pero sobre todo sabe representar una escena de cama con tal realismo que a su lado el joven matemático Martín (Elijah Wood) en cuestiones de alcoba parece un tímido principiante. Me ha gustado como siempre, la actuación de John Hurt como el despótico profesor de lógica Arthur Seldom. Por el contrario Elijah Wood no sólo hace un mal papel como amante, sino que el papel de sesudo matemático en ciernes le cae grande. Tampoco me ha gustado Julie Cox en su papel de Beth, violencelista e hija de la casera Sra. Eagleton antigua profesora de matemáticas responsable de descifrar el código Enigma durante la segunda guerra mundial.

En resumen, se trata de una película que para los críticos parece sobrepasar los límites de un buen director como es Alex de la Iglesia, y deja bastante que desear pero que para los profanos como yo, que nos interesa sobre todo pasar un rato entretenido y evadirnos sin más, puede resultar entretenida y a veces hasta cómica.

12 de septiembre de 2008

En el valle de Elah

EN EL VALLE DE ELAH
USA 2007
Dirigida por Paul Haggis
Interpretes: Tommy Lee Jones y Charlize Theron
Duración: 120 minutos
Género: Drama Guerra de Irak.

He estado deliberando antes de escribir la reseña de esta impactante película de Paul Haggis porque no sé a ciencia cierta lo que de verdad me ha gustado en ella.

El cine puede ser entretenimiento y evasión, pero es evidente que esta película ni es entretenida ni te distrae hasta el punto de que te evadas de tus problemas y disfrutes de una historia entretenida y de poco desgaste neuronal.

Los más cinéfilos disfrutarán de la técnica, de los encuadres, de adecuación musical, de la fotografía y de equilibrio entre el lenguaje hablado y el lenguaje fotográfico. No es mi caso, aunque algunos fotogramas tardarán en borrarse de mi mente: por ejemplo la escena del silencioso abrazo del protagonista y su mujer, al final de un largo pasillo que marca un necesario distanciamiento entre nuestras emociones y la fría objetividad de los hechos o la escena en la que el hijo de la inspectora Sanders lucha contra sus miedos, quiere ser él también un David frente a Goliat en el valle de Elah pero necesita aún esa rendijita de luz que le de ánimos.

Pero el cine puede servir también de punto de partida para una reflexión y creo que es aquí donde Paul Haggis que ya nos había sorprendido con la película “Crash” re-incide para enfrentarnos a cualquier guerra, a nuestras certezas, a la manera de afrontar la educación de los hijos y lo que esperamos de ellos y pone en evidencia la hipocresía de unas instituciones moralmente dañadas que prefieren barrer sus miserias y esconderlas debajo de la alfombra.

Lo primero que llama la atención es ver cómo en una sola generación, las cosas han cambiado: Hank, un policía retirado, que ha luchado en Vietnam tiene una fe ciega en los valores tradicionales: el patriotismo, la nobleza, el servicio, la fe en las instituciones, la lealtad, el compromiso. Para el viejo soldado el honor, el ejército, la patria o sus símbolos como la bandera tienen un significado profundo. Sin embargo su hijo, el desaparecido Mike, al igual que sus compañeros de batallón, han entrado en la guerra como se entra en un juego. La vida, la muerte, el dolor, la lealtad, ya no significan nada. Hay una degradación y una pérdida total de valores, una amnesia moral absoluta que como una enfermedad degenerativa les seguirá destrozando aún después de ser repatriados. Mike es simplemente una víctima accidental de esa amnesia, como lo es el perro y la esposa de otro de los veteranos que surge en la historia como contrapunto de lo ocurrido al joven Mike.

Y las instituciones prefieren mirar para otro lado, como el sepulturero del poema de León Felipe, acaban teniendo callo en el alma y permanecen insensibles: indiferencia de la policía, obstáculos del ejército, nadie quiere investigar las circunstancias reales de la desaparición del muchacho. El viejo veterano, como David se enfrenta al Goliat de los poderes públicos, que no quieren enfrentarse a una verdad incómoda. Sólo una mujer, la inspectora Sanders, víctima ella también del machismo y de la desconfianza de sus colegas saca de entre los pliegues de su coraza de dureza la veta más maternal y decide finalmente involucrarse y ayudar al viejo patriota a llegar al fondo de unos hechos que todo el mundo se empeña en echar tierra encima o mirar para otro lado.

La interpretación de Tommy Lee Jones como padre del soldado desaparecido y de Charlize Theron como inspectora Sanders son espléndidos. En ningún momento sobre actúan. No tratan de provocar la compasión o la eficiencia. Actúan como personas honestas, con sus defectos y debilidades. Su lenguaje es creíble desde el principio al final de la película.

Toda violencia deja en quien la emplea heridas interiores imposibles de cicatrizar. La violencia desmitificada, sin el atenuante del ideal o de la pasión, que suponen las guerras modernas dejan tras de si un vergonzante rastro de seres convertidos en sanguinarios y deshumanizados criminales.