3 de octubre de 2007

Los brazos




Cuando seas feliz, cuando todas las cosas
estén a tu favor, y tu vida se vuelva
un lugar habitable, no te acuerdes de mi.
Pero si alguna vez sintieras que la carga
te pesa demasiado; si ya no puedes más,
y empiezas a dudar de ti misma y de todo,
recuerda que hubo alguien que alguna vez te amó
y que hubiese querido, si le fuera posible,
aliviarte esa carga. Y piensa en esos brazos
ya impalpables, aéreos, y que ya no sabrían
hacerte daño alguno.
Y un momento, si puedes,
abandónate en ellos, por favor, y descansa.

José Cereijo
Música para sueños (2007)

5 comentarios:

Consuelo Labrado dijo...

Bello poema, Federico, es un placer visitar tu casa porque siempre tienes bellas palabras que ofrecer y que llegan al corazón de cualquiera. Un abrazo

Yayi dijo...

Hermoso poema, ojála tos tuviesen alguien que ofreicese sus brazos para aliviar la carga. Besos

Alfredo dijo...

Hermoso poema.
Nada como un abrazo para transmitir los sentimientos.

Fede dijo...

Consuelo,
Me encanta la poesía a pesar de no ser capaz de hacer rimar dos palabras. Busco siempre poemas que "me hablen". Este lo hizo
Yayi,
Los brazos de la amistad son tan largos que a veces cruzan continentes.
Gracias por tus palabras Alfredo. Intenté comocerte mejor acudiendo a tu blog pero no estaba disponible.

Willow dijo...

Preciosas palabras que hacen palpitar más fuerte el corazón. Sabes elegir bellas odas,amigo. Un beso