28 de enero de 2009

Magritte: Amoríos peligrosos

Les liaisons dangereuses
Oleo sobre lienzo
Colección particular

La pintura de Magritte modifica las apariencias haciendo de ellas ficciones, pero, a la vez, reflexiona sobre el sentido de esta modificación. En otras palabras, su pintura es reflexiva. El cuadro Amoríos peligrosos, interpretado acertadamente por Max Loreau, muestra a una mujer desnuda. El espejo que sostiene en las manos está vuelto hacia el espectador. Cubre el cuerpo desde los hombros hasta los muslos; sin embargo, en él se refleja – a una escala reducida y vista desde otro ángulo – justamente la parte cubierta por él. Magritte ha pintado, por tanto, dos aspectos distintos del cuerpo femenino: el aspecto inmediato y el imaginario, reflejado en el espejo. Magritte muestra al espectador dos vistas incompatibles y lo obliga a reflexionar sobre su incompatibilidad - sobre el misterio que caracteriza toda su obra -. El cuerpo femenino no lo contemplamos como todo unitario, sino en fragmentos. En la pintura, el cuerpo pierde su integridad, traiciona su unidad interna y se convierte en una apariencia fragmentaria. En este caso, Magritte muestra además que en la pintura los amoríos siempre son peligrosos: en cada obra la perspectiva del pintor, su mirada concupiscente, desempeña un papel importante.

6 comentarios:

Cálida Brisa dijo...

No entiendo esta pintura..es que debo ser muy bruta, pero como veras vengo a visitarte, asi algo aprendere.
Un abrazo

Cálida Brisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mucha de la Torre dijo...

Me gusta ...me gusta el arte diferente.. las técnicas no comunes.. me gustan los hombres diferentes los blog alocados...besos alados

Calle Quimera dijo...

No deja de resultar una pintura inquietante, hermosa e inquietante. Y el análisis que hiciste del cuadro, brillante, Fede, una auténtica gozada.

Un beso.

RECOMENZAR dijo...

Hace mucho que no te veo ¿estas bien???
besos

Fede dijo...

Lamento tan prolongadas ausencias debidas a razones de trabajo.
Espero resarcirme pronto. Unos pocos días más y quedaré libre de los trabajos que me agobiaban