9 de diciembre de 2008

Muriel Barbery: "La elegancia del erizo"


LA ELEGANCIA DEL ERIZO
Novela
Muriel Barbery
Seix Barral 2007
Biblioteca Fornentor
Título original: L’élégance du hérisson 2006
Traducido del francés por Isabel González Gallarza
367 páginas


Muriel Barbery nació en Bayeux en 1969. Profesora de filosofía, es autora de la novela Una golosina (2000), traducida a doce lenguas. La elegancia del erizo es un fenómeno editorial en Francia, donde ha superado los 250.000 ejemplares venidos. La novela, cuya versión cinematográfica está ya en preparación será publicada próximamente en toda Europa y Estados Unidos.

No es lo mismo tener estudios que ser inteligente. Pertenecer a una clase social acomodada no implica tener cultura. La portera del edificio de la calle Grenelle nº 7 de Paris, ni tiene estudios, ni se codea con los vecinos de su inmueble, sin embargo tiene todas las dificultades del mundo para esconder su inteligencia y sus amplios conocimientos sobre literatura, arte o filosofía. De hecho, disimula vistiendo, poniendo los programas de la tele, y comportándose aparentemente según los patrones al uso entre las porteras de Paris.

Todo va bien, hasta que una niña de doce años, Paula, dotada ella también de una inteligencia poco común intuye que Renée Michel, la portera, no es lo que parece y que su mundo es mucho más complejo y enriquecedor que la banalidad y mediocridad que se esconde tras los lujosos pisos de sus padres y de sus vecinos.

Cuando empecé a leer esta novela de Muriel Barbery me sentí defraudado. Me esperaba una novela de acción y me encontré con algo así como una segunda versión de “El mundo de Sofia” de Jostein Gaardner. Afortunadamente, el mensaje que traspira en cada página del libro es mucho más sencillo: La filosofía, como decía Nietzsche, debe ser pensamiento para la vida y aunque de manera indirecta se haga referencia a Spinoza, Schopenhauer, Kant, Husserl o Ockham, sus teorías se reducen a un estilo de vida en el que prima la sencillez, el amor por las pequeñas cosas, la amistad, el amor.
La Sra. Michel puede disfrutar de la música clásica pero se entusiasma también con Eminem; busca en el Arte una filosfía de vida pero es sensible a la belleza de una naturaleza muerta de la Escuela Flamenca.

Nada en el relato sigue las pautas habituales de la novela. Es un libro atípico en su estructura, en sus personajes, en sus reflexiones sobre la guerra, la inmigración, las clases sociales, el sentido de la vida; y a pesar de tratarse de una novela sin trama, de un libro sin estructura, de una historia en la que no pasa nada, quedamos enganchados desde las primeras páginas.

Muriel Barbery, profesora de filosofía en la vida real, no da consejos, no utiliza la novela como receta de la felicidad, pero a mitad de la novela introduce un tercer personaje que le sirve de catalizador. El pequeño y arrugado sexagenario Kukuro Ozu, encarna esas virtudes de la vida sencilla características de la cultura japonesa: el culto por la belleza sin estridencias, la belleza de las pequeñas cosas, la comida exótica, el haiku el manga, el cine de autor. Nada de largos discursos, de frases intricadas o capítulos tediosos. Por el contrario el libro rezuma humor y algunas perlas como las que siguen:

“Ser pobre, fea y, por añadidura, inteligente, condena en nuestras sociedades a trayectorias sombrías y desengañadas a las que más vale resignarse lo antes posible. A la belleza se le perdona todo, incluso la vulgaridad”.

“A fin de cuentas quizá sea eso la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza donde el tiempo ya no es igual. Es como si las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo una suspensión, otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás. Sí, eso es, un siempre en el jamás. A partir de ahora buscaré los siempres en los jamases. la belleza en este mundo.”

6 comentarios:

Willow dijo...

Querido amigo,
Leí la novela este verano y me enganchó... una portera poco común que encuentra el placer de las pequeñas cosas, como los bollos de su amiga y la amistad de una niña y un japonés inteligentes. ¿Qué mejor regalo? Me ha gustado tu resumen. Un abrazo

Cálida Brisa dijo...

Me maravillla ver que leeis tantisimo. No se que me pasa a mi que me disperso será, porque ya no logro leer a tan buen ritmo como hacia antes, suerte que haceis muy buenos resumenes y estamos al dia.
Un abrazo

Calle Quimera dijo...

Preciosa reseña del libro, Fede, y aunque no lo he leído aún me da también la impresión de que precisa. Esos personajes resultan de lo más atrayente, así que estas navidades la leeré. Me has convencido.

Besos.

Malena dijo...

Me viene bien esta reseña, Fede, porque estoy buscando libros interesantes para pedirlos como regalo de Navidad y de momento sólo he encontrado "La emperatriz de la seda" de Jose Frèches. Si me lo recomiendas y veo que Willow también habla bien de él, me lo pondré en mi lista.

Un beso muy grande.

Javier Cercas Rueda dijo...

LA ELEGANCIA DEL ERIZO

La decena de familias ricas que viven en el nº 7 de la calle Grenelle de París piensan que Renée es una portera más. Eso es lo que ella pretende y no deja traslucir en sus palabras y actos visibles nada que lo desmienta. En la realidad es una autodidacta con muchas lecturas encima y con gustos culturales bien cultivados. Sólo un nuevo inquilino japonés sabrá traspasar la protección que Renée ha creado en torno a si. Paloma tiene doce años, vive en ese edificio y también tiene un secreto: es superinteligente.

La niña va suicidarse en unos meses tras prender fuego a su casa y vamos conociendo un diario donde recoge sus ideas y sus reflexiones sobre la vida. En capítulos alternos, Renée va contando cómo ha llegado a ser como es. A partir de un momento, la novela se centra en el presente, en la relación que establecen las dos protagonistas hasta el desenlace final.

La idea es original pero la novela resulta artificiosa y desesperanzada. La imagen de la portera con un cazo en la mano removiendo un guiso y con un tomo de Husserl en la otra resultaría simpática si no fuera inverosímil. Renée es un personaje difícil de creer, por muy de acuerdo que se esté en que no hay que dejarse guiar por las apariencias para juzgar a las personas. La inteligencia de Paloma parece residir en su escepticismo cínico y existencialista. Resulta desde el primer momento una listilla sabihonda que desprecia y critica cuanto la rodea, especialmente a su familia. La gran aportación de su testamento intelectual es que “la vida no tiene sentido”. Todo lo demás son corolarios. La autora quiere denunciar el elitismo cultural francés y ha relacionado para ello a dos solitarios difíciles de digerir para el lector.

Esta supuesta “revelación literaria” francesa (Bayeux, 1969) resulta pesada y de poco interés. El estilo es sobrecargado y a veces farragoso (a la altura de la gran sabiduría de las protagonistas). Su éxito (más de 800.000 ejemplares vendidos) parece debido a una tarea paciente y eficaz de encuentros múltiples con lectores. El marketing directo se demuestra más útil para vender que la literatura. Y es más fácil de hacer.

maicher dijo...
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